LA OPINION EL CORREO DE ZAMORA 15-10-2007
El barrio del Pinar reivindica la construcción de dos colectores para evitar inundaciones en la zona
El presidente de la asociación denuncia que la reducida sección de la tubería de la canalización actual provoca que «muchos garajes se llenen de agua»
El presidente de la asociación de vecinos resalta la necesidad del colector como una de las actuaciones prioritarias del Ayuntamiento en el barrio, advirtiendo, por otra parte, de la misma necesidad en la zona de la plaza de Toros con la confluencia con la calle Regueras Galende.
La conducción del desagüe general en esta calle se encuentra instalado en la acera y cuando se construyeron los sumideros en el vial, algunas tuberías quedaron por debajo de la zona de los chalets, según José Manuel Salvador, quien advierte de que entonces se realizó un desagüe en el jardín de arriba del Pinar que «no figuraba en los planos», más aún, «en una zona que no se tenía que haber hecho», lo que provoca que las aguas de esa tubería afecten al grupo de 18 viviendas construidas hace unos ocho años. La anómala situación denunciada ayer por Salvador hace que las aguas pluviales recogidas en la zona pasan por debajo de los domicilios particulares. Una circunstancia denunciada por el propio presidente del colectivo vecinal al alcalde, Saturnino Mañanes, en su reciente visita al barrio para conocer sus carencias y recibir las sugerencias de los vecinos. Salvador emplaza al Ayuntamiento a la construcción de un colector por la mitad de la calle, sustituyendo al actual en esta zona.
Estas serían las obras más acuciantes a realizar por el Ayuntamiento en este barrio de creciente expansión. «Aunque las necesidades -puntualiza Salvador- no se circunscriben únicamente a la instalación de los colectores, sino también a la falta de instalaciones deportivas, ya que tanto el Pinar como Las Catalanas carecen de este tipo de instalaciones». «Los niños tienen que jugar en el parque de arriba», explica. La prevista construcción de la Ciudad Deportiva en la zona, anunciada por el propio regidor municipal, propicia que el presidente del Pinar otorgara ayer un margen de confianza al Ayuntamiento a este respecto, aunque la incertidumbre de la ejecución de la iniciativa hace que todo esté «en el aire».